Una pareja de escaladores urbanos fue arrestada este miércoles después de subir de manera ilegal hasta la antena del Empire State Building, en Nueva York, donde desplegaron una pancarta con un mensaje a favor de la paz antes de protagonizar una propuesta de matrimonio a más de 440 metros de altura. El incidente obligó a movilizar a la Policía de Nueva York (NYPD) y provocó restricciones temporales en los alrededores del emblemático edificio, aunque las autoridades informaron que no se registraron personas lesionadas.
Los protagonistas fueron Angela Nikolau e Ivan Beerkus, dos escaladores rusos conocidos por realizar ascensos a rascacielos alrededor del mundo y por haber protagonizado el documental de Netflix Skywalkers: A Love Story, estrenado en 2024. Vestidos de negro y sin equipo de seguridad visible, ambos ascendieron hasta la aguja del edificio, donde desplegaron una pancarta con la frase: «When the power of love beats the love of power, the world knows peace» («Cuando el poder del amor venza al amor por el poder, el mundo conocerá la paz»). Posteriormente, al bajar a la plataforma de la antena, Beerkus se arrodilló para pedir matrimonio a Nikolau, quien aceptó la propuesta.
El Departamento de Policía de Nueva York informó que ambos descendieron por su cuenta hasta una plataforma inferior, donde fueron detenidos sin oponer resistencia. De acuerdo con la policía, enfrentan cargos preliminares por allanamiento y otros delitos relacionados con el acceso no autorizado a una zona restringida del edificio. Hasta el momento, las autoridades no han explicado cómo lograron superar los sistemas de seguridad y acceder a la antena del rascacielos.
El Empire State Building calificó lo ocurrido como un «incidente no autorizado» y recordó que la estructura cuenta con un programa oficial para propuestas de matrimonio desde su mirador, sin necesidad de ingresar a áreas restringidas. Mientras continúa la investigación para esclarecer cómo ocurrió el acceso, el caso volvió a poner sobre la mesa el fenómeno del rooftopping, una práctica de alto riesgo que consiste en escalar edificios y estructuras sin autorización para obtener imágenes espectaculares y que en los últimos años ha generado preocupación por los riesgos que representa tanto para quienes la realizan como para los servicios de emergencia.

