El Senado oficializó este 8 de septiembre la separación de Enrique Inzunza Cázarez del grupo parlamentario de Morena, una decisión que el legislador había comunicado desde el 26 de agosto. Desde entonces dejó de formar parte de la bancada, aunque permanece en funciones como senador independiente. Su salida ocurrió después de que autoridades de Estados Unidos presentaran acusaciones en su contra por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, mientras la dirigencia de Morena planteó que solicitara licencia para enfrentar las investigaciones fuera del cargo.
El caso se remonta al 29 de abril de 2026, cuando fiscales federales del Distrito Sur de Nueva York acusaron a Inzunza, al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y a otros funcionarios y exfuncionarios mexicanos de participar presuntamente en una conspiración relacionada con narcotráfico. En el caso de Inzunza, las autoridades estadounidenses lo señalan de haber servido como enlace entre integrantes de Los Chapitos y funcionarios del gobierno estatal, además de intervenir presuntamente en la colocación de servidores públicos que facilitarían las operaciones de la organización criminal. Las imputaciones permanecen como acusaciones y no constituyen una sentencia de culpabilidad.
Inzunza: “La decisión fue estrictamente personal”
Inzunza ha rechazado las acusaciones y sostiene que su salida de la bancada fue voluntaria. “La decisión fue estrictamente personal, lo decidí yo”, afirmó, al señalar que permanecerá sin partido y continuará respaldando las iniciativas de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. En la carta enviada el 26 de agosto al coordinador de Morena en el Senado, Ignacio Mier Velazco, aseguró: “Soy abogado de mí mismo, ejerzo mi propia defensa amparado en mi probidad profesional y mi honestidad personal”, y argumentó que no existe una razón jurídica para solicitar licencia.
Ariadna Montiel: “No vamos a ser cómplices ni a proteger a nadie”
La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, señaló que el partido hubiera preferido que Inzunza solicitara licencia al Senado para enfrentar las investigaciones y no únicamente que abandonara la bancada. “Nosotros hubiéramos querido que se hubiera separado, que hubiera pedido licencia”, declaró el 26 de agosto, y precisó que la decisión del legislador no fue informada previamente a la dirigencia. Tras su salida del grupo parlamentario, Montiel marcó distancia: “A partir de hoy, él tomó la decisión de separarse del grupo parlamentario de Morena y actuar como senador independiente, por lo cual desde ahora sus opiniones y sus acciones serán exclusivamente bajo su actividad personal”.
La separación quedó formalizada durante la sesión del Senado del 8 de septiembre, donde la priista Paloma Sánchez Ramos confrontó a Inzunza por las acusaciones en su contra y por la violencia en Sinaloa, al afirmar que había “un escaño ocupado por un criminal”; el senador respondió que siempre se ha conducido con “seriedad y respeto”. Inzunza conserva su escaño y el fuero constitucional al no haber solicitado licencia, mientras su salida abre la posibilidad de ajustes en las comisiones que encabezaba o integraba, entre ellas la Comisión de Estudios Legislativos, cuya presidencia ocupaba como integrante de Morena.

