Arturo «El Negro» Durazo Moreno, quien dirigió la policía del entonces Distrito Federal durante el gobierno de José López Portillo (1976-1982), fue uno de los funcionarios más controvertidos de aquella administración por los señalamientos de corrupción, enriquecimiento ilícito y abusos de autoridad que marcaron su gestión. Más de cuatro décadas después, su antigua residencia en Tlalpan, Ciudad de México, será transformada en una sede de la Universidad Nacional Rosario Castellanos y un plantel del Bachillerato Nacional, según anunció la presidenta Claudia Sheinbaum este viernes 16 de octubre de 2026.
Durante su gestión, la corporación policiaca fue señalada por prácticas de tortura, detenciones arbitrarias y otros actos represivos, documentados en investigaciones históricas del Archivo General de la Nación (AGN). Tras concluir el sexenio de López Portillo, las autoridades comenzaron a investigar el patrimonio del exfuncionario. El 18 de enero de 1984 catearon sus propiedades en el Ajusco y Zihuatanejo, y dos días después la Procuraduría General de la República solicitó ejercer acción penal en su contra por defraudación fiscal, contrabando y acopio de armas. El 30 de junio de ese año fue detenido en Puerto Rico y posteriormente enfrentó procesos judiciales en México, donde permaneció varios años en prisión.
Casa Tlalpan: la mansión que representó sus excesos
Uno de los principales símbolos del poder económico de Durazo fue Casa Tlalpan, una propiedad de más de seis hectáreas construida durante la década de 1970 en la zona del Ajusco. El complejo contaba con una residencia principal, discoteca, helipuertos, caballerizas, plaza de toros, casino, alberca, campo de tiro y lagos artificiales, entre otras instalaciones. De acuerdo con el Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado (INDEP), el inmueble fue restituido al patrimonio federal tras un proceso relacionado con defraudación fiscal. Durante la década de 1990, una parte se destinó a la Academia Mexicana de Ciencias. La propiedad no debe confundirse con el llamado «Partenón» de Durazo, ubicado en Ixtapa-Zihuatanejo, Guerrero.
¿Cómo será la nueva Universidad Rosario Castellanos?
Sheinbaum anunció una inversión de 150 millones de pesos para rehabilitar el predio y convertirlo en un espacio educativo. La rectora Alma Xóchitl Herrera Márquez informó que la nueva unidad académica tendrá capacidad proyectada para 4 mil 800 estudiantes y comenzará a operar en 2027. En una convocatoria realizada del 3 al 7 de julio se registraron 3 mil 67 aspirantes. Las cinco licenciaturas anunciadas son:
- Psicología.
- Derecho y Criminología.
- Administración y Comercio.
- Turismo.
- Economía y Desarrollo Sostenible.

También abrirán un bachillerato dedicado a las artes
El proyecto contempla un plantel del Bachillerato Nacional enfocado en la cultura y las artes, con capacidad para mil 200 estudiantes y una inversión aproximada de 100 millones de pesos para su adecuación. El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, detalló que contará con 12 aulas, talleres y espacios culturales, mientras que la licitación está prevista para noviembre. Actualmente, 75 estudiantes reciben clases en una sede alterna. La universidad también dispondrá de áreas deportivas, gimnasio al aire libre, foro, jardín de lectura y auditorio. Además, la alcaldesa de Tlalpan, Gabriela Osorio, anunció mejoras en transporte público, iluminación y vialidades para facilitar el acceso al complejo educativo.

