Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se movilizaron este miércoles 21 de octubre en la Ciudad de México para exigir un incremento del 10 % al salario tabular y mejores condiciones laborales, pese a que el organismo anunció una nueva oferta global del 8 %. La marcha fue convocada a las 15:00 horas desde el Centro Médico Nacional Siglo XXI, en la colonia Doctores, alcaldía Cuauhtémoc, con dirección al Zócalo capitalino. Aunque la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) aceptó el acuerdo salarial, los manifestantes lo rechazaron y anunciaron una nueva jornada de movilizaciones nacionales para el 30 de octubre.
IMSS eleva propuesta salarial y anuncia compromisos laborales
El director general del IMSS, Zoé Robledo, informó durante la mañana del miércoles, acompañado por el secretario del Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños, que el Consejo Técnico aprobó elevar la oferta salarial del 6.8 % al 8 %, tras el rechazo de la propuesta inicial en la consulta sindical del 14 de octubre. El funcionario explicó que el nuevo planteamiento se distribuirá de la siguiente manera:
- 4 % de incremento directo al salario tabular.
- 4 % adicional a la ayuda para renta de casa-habitación.
- 10,939 trabajadores serán basificados, de acuerdo con el compromiso anunciado por el IMSS.
- Refuerzo de personal en áreas con sobrecarga de trabajo, principalmente servicios médicos y hospitalarios.
- Mejoras en el abasto de medicamentos, insumos y equipo médico, así como en el mantenimiento de las instalaciones.
Robledo sostuvo que la nueva oferta representa una mejora de 1.2 puntos porcentuales respecto del planteamiento original y afirmó que el incremento es resultado de las negociaciones con la dirigencia sindical.
«Este incremento escucha a los trabajadores», aseguró.
Trabajadores rechazan el aumento y mantienen protestas
Rafael Soto, vocero del Comité de Movilización Nacional de Trabajadores del IMSS, calificó la nueva oferta de insuficiente al señalar que únicamente el 4 % corresponde al salario tabular, cuando el movimiento exige un incremento directo del 10 %. El representante también cuestionó que la dirigencia sindical haya negociado sin atender las demandas de los trabajadores inconformes y reiteró que las instalaciones ocupadas durante las protestas permanecerán tomadas.
«Nos parece una burla, nos parece igual de raquítico que el primer ofrecimiento», declaró Soto.
Por su parte, Jesús Vargas, trabajador del área de Tesorería del IMSS, cuestionó que se presente el ajuste como un incremento salarial del 8 %, cuando la mitad corresponde a una prestación. Los manifestantes también exigieron la celebración de un congreso sindical extraordinario y la salida de Rafael Olivos de la dirigencia del SNTSS.
Dirigencia sindical acepta acuerdo y descarta nueva votación
El secretario general del SNTSS, Rafael Olivos, confirmó que el sindicato dio por concluida la revisión salarial con el IMSS y que el acuerdo del 8 % no será sometido nuevamente a consulta de las bases. En entrevista con El Economista, defendió la negociación al asegurar que se trata de uno de los incrementos globales más altos de los últimos 20 años y destacó que el ajuste a la ayuda para renta incide en el cálculo de otras prestaciones laborales. Asimismo, descartó convocar un congreso extraordinario para discutir su permanencia en el cargo y afirmó que las inconformidades serán atendidas mediante un Comité de Diálogo Permanente.
Anuncian movilizaciones nacionales para el 30 de octubre
Tras la protesta de este miércoles, los trabajadores inconformes convocaron a marchas y bloqueos en distintos puntos del país para el viernes 30 de octubre, con el objetivo de mantener la exigencia de un aumento del 10 % al salario tabular y cambios en la dirigencia sindical. También anunciaron una asamblea constituyente para el sábado 31 de octubre, en la que definirán la organización y continuidad del movimiento. Los manifestantes sostuvieron que mantendrán sus protestas pese al acuerdo alcanzado entre el IMSS y el SNTSS, al considerar que sus principales demandas laborales siguen sin resolverse.

