Un sueño de tres décadas
Una de las películas más esperadas del año fue la nueva adaptación de Guillermo del Toro de la novela clásica de Mary Shelley, Frankenstein. El proyecto, que costó 120 millones de dólares, representa un sueño largamente postergado para el cineasta: le tomó 30 años desarrollarlo hasta que finalmente pudo llevarlo a la pantalla.
Del Toro ha reconocido en múltiples ocasiones que la obra de Shelley ha sido su “obsesión personal” durante décadas, y que su intención siempre fue hacer su versión, con un tono propio y un enfoque emocional distinto.
La versión
La propuesta de Guillermo del Toro destaca por la humanidad con la que retrata a la criatura y por el mensaje que articula a través de sus personajes. El diseño del monstruo es notablemente más humano que en adaptaciones previas, además de conservar la inteligencia y complejidad emocional que Shelley planteó en su novela.
El recibimiento
Durante su estreno mundial en el Festival de Cine de Venecia, la película fue ovacionada durante 13 minutos. Diversos medios internacionales la han descrito como un melodrama “monstruosamente conmovedor” que logra dar vida a una criatura “profundamente preciosa”.
La interpretación de Jacob Elordi como la criatura ha sido especialmente aplaudida, considerándola “magnífica” y “emocionalmente devastadora”.
La recepción del público también ha sido notable: en Rotten Tomatoes mantiene un 95 % de aprobación, y en Letterboxd tiene una calificación de 3.9 estrellas sobre 5.
De acuerdo con Netflix Tudum, la película registró 29.1 millones de visualizaciones en sus primeros tres días a nivel global. Además, se posicionó como el título número 1 en 72 países y apareció en el Top 10 de 93 países.

El factor Del Toro
Un elemento que ha contribuido al éxito del filme es la cercanía y conexión que Guillermo del Toro mantiene con sus fanáticos. En alfombras rojas suele tomarse tiempo para convivir con ellos, firmar autógrafos y tomarse fotografías. En redes sociales, también se mantiene activo: responde mensajes, comparte contenido y conversa con la comunidad cinéfila, especialmente tras el estreno de la película.
Este vínculo, sumado a una estrategia de marketing sólida y a la calidad cinematográfica del proyecto, ha convertido a Frankenstein de Guillermo del Toro en uno de los grandes éxitos del año.


