La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, confirmó que no solicitará licencia a su cargo, pese a los señalamientos surgidos desde Estados Unidos sobre presuntos vínculos con el narcotráfico. La mandataria estatal decidió mantenerse al frente del gobierno en medio de la creciente presión política derivada del caso.

De acuerdo con su equipo de comunicación, la decisión responde a que no existe una investigación formal en México en su contra, por lo que no considera necesario separarse del cargo. La postura fue reiterada por su vocero, quien sostuvo que la gobernadora continuará con sus funciones mientras se desarrollan los señalamientos a nivel internacional. 

Ávila Olmeda ha sostenido reuniones con legisladores y alcaldes de Baja California, en un intento por mantener la estabilidad política y la coordinación institucional en el estado. Estas acciones buscan contener cualquier impacto en la gobernabilidad local ante el contexto de tensión mediática y política. 

La decisión de mantenerse en el cargo coloca a la gobernadora en una posición similar a la de otros actores políticos recientemente señalados, recordando qué, las acusaciones internacionales comienzan a tener efectos directos en la agenda política nacional, aun sin resoluciones judiciales definitivas.