“El Diablo Viste a la Moda 2” arrasa en taquilla: recauda más de 230 millones de dólares en su estreno mundial

El Diablo Viste a la Moda 2 debutó como uno de los mayores fenómenos cinematográficos del año al superar los 230 millones de dólares en taquilla global durante su primer fin de semana en salas, convirtiéndose en el segundo mejor estreno de 2026, solo por detrás de Super Mario Galaxy (372 millones) y marcando el regreso triunfal de una de las franquicias más queridas del cine contemporáneo.

De acuerdo con reportes de medios especializados, la cinta recaudó aproximadamente 233 millones de dólares a nivel mundial en sus primeros días de exhibición, superando ampliamente las proyecciones iniciales de la industria y posicionándose por encima de otros grandes estrenos recientes. La película dominó tanto el mercado estadounidense como el internacional, incluyendo México, donde encabezó la taquilla desde su primer día.

El éxito del filme representa un regreso importante para la franquicia estrenada originalmente en 2006, protagonizada por Meryl Streep, Anne Hathaway y Emily Blunt. La secuela retoma el universo de la moda y los medios editoriales casi dos décadas después, apostando por la nostalgia de quienes crecieron con la película original y atrayendo además a nuevas generaciones.

En México, el estreno provocó funciones agotadas en múltiples complejos cinematográficos durante el fin de semana. Cadenas de cine reportaron alta demanda en preventa y una fuerte asistencia en ciudades como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. Diversos medios señalaron que la película se convirtió rápidamente en tema de conversación en redes sociales gracias al regreso de personajes icónicos y referencias directas a la industria de la moda actual.

Especialistas de taquilla consideran que el desempeño de la película podría convertirla en una de las producciones más exitosas del año si mantiene el ritmo de asistencia durante las próximas semanas. Además, analistas destacan que el filme logró atraer tanto al público femenino adulto como a espectadores jóvenes interesados en el mundo fashion y la cultura pop.

Otro de los factores que impulsó el fenómeno fue el f componente nostálgico alrededor del regreso de Miranda Priestly, considerada uno de los personajes más emblemáticos del cine de los años 2000. El marketing de la película también apostó por campañas virales en redes sociales, colaboraciones con marcas de moda y premieres internacionales que generaron expectativa durante meses antes del estreno.