Mientras millones de mujeres celebrarán el Día de las Madres este 10 de mayo, los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía muestran un panorama complejo para la maternidad en México: nacimientos adolescentes, desigualdad en el acceso a la salud y una mortalidad materna que continúa siendo uno de los principales desafíos del sistema sanitario nacional.
De acuerdo con cifras del INEGI, durante 2024 se registraron más de 1.8 millones de nacimientos en el país. Aunque la tasa de fecundidad ha mostrado una disminución gradual en las últimas décadas, México mantiene cifras elevadas de embarazo adolescente y complicaciones relacionadas con el acceso desigual a servicios médicos, especialmente en estados del sur y sureste.
Los datos oficiales señalan que 7 de cada 10 mujeres mexicanas mayores de 15 años son madres. Sin embargo, especialistas advierten que la maternidad en México sigue marcada por brechas económicas, violencia obstétrica, falta de educación sexual y carencias en atención médica preventiva.
Uno de los focos más alarmantes continúa siendo el embarazo adolescente. Información del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes reportó más de 92 mil nacimientos en adolescentes durante 2024, una cifra que autoridades calificaron como una “emergencia nacional”.
Estados como Chiapas y Guerrero encabezan los registros de embarazo adolescente, situación que especialistas relacionan con pobreza, abandono escolar y falta de acceso a métodos anticonceptivos e información sobre salud sexual.
A esto se suma otro problema persistente: la mortalidad materna. Organizaciones civiles y reportes gubernamentales coinciden en que México continúa sin erradicar las muertes relacionadas con el embarazo, parto y puerperio, pese a que muchas de ellas podrían prevenirse con atención médica oportuna.
De acuerdo con reportes epidemiológicos federales, entidades como Veracruz se mantienen entre los estados con mayor número de muertes maternas registradas en el país durante 2025 y 2026. Las principales causas continúan siendo hemorragias obstétricas, hipertensión durante el embarazo, complicaciones por aborto y enfermedades no atendidas a tiempo.
Investigaciones y organizaciones dedicadas a derechos reproductivos han señalado que la mortalidad materna afecta principalmente a mujeres en condiciones de vulnerabilidad: indígenas, habitantes de comunidades rurales y personas sin acceso regular a servicios de salud.
Otro tema que preocupa a especialistas es el aumento de cesáreas en México. Estudios recientes del Instituto Nacional de Salud Pública advirtieron que el exceso de procedimientos quirúrgicos también puede generar complicaciones neonatales y riesgos para la salud materna cuando no existen razones médicas suficientes para realizarlos.
Además, organizaciones civiles han insistido en que la discusión sobre maternidad en México no puede limitarse únicamente a cifras de natalidad, sino también al acceso a derechos reproductivos, atención médica digna y condiciones sociales que permitan ejercer la maternidad de forma segura.
Aunque las estadísticas muestran una reducción gradual en el número promedio de hijos por mujer, expertos advierten que el país aún enfrenta profundas desigualdades territoriales y económicas que afectan directamente la salud materna.
En el marco del Día de las Madres, los datos oficiales reflejan una realidad contrastante: mientras millones de mujeres sostienen gran parte de la vida económica y familiar del país, miles continúan enfrentando riesgos durante el embarazo, el parto y la crianza en condiciones marcadas por la desigualdad y la precariedad institucional.



