El gobierno de México presentó un ambicioso plan nacional de infraestructura hospitalaria que contempla una inversión de 181 mil millones de pesos hacia 2030, con el objetivo de ampliar la capacidad del sistema público de salud mediante la construcción y modernización de hospitales, clínicas y centros médicos en distintas regiones del país.
De acuerdo con la información presentada por el gobierno federal, el proyecto contempla la construcción de 50 nuevos hospitales y la incorporación de 16 mil 543 camas hospitalarias, una cifra que, según la presidenta Claudia Sheinbaum, representa un incremento de aproximadamente 80% respecto a las camas construidas durante los dos sexenios anteriores.
El plan también incluye 3 mil 300 nuevos consultorios, 272 quirófanos y 593 salas de urgencias, además de áreas especializadas para atención materna, medicina interna y cuidados intensivos. Según el desglose presentado por autoridades federales, la estrategia busca responder al déficit hospitalario acumulado durante décadas y fortalecer la capacidad operativa del sistema público ante el crecimiento poblacional y el aumento en demanda de servicios médicos.
Entre las obras anunciadas se encuentran hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) e IMSS-Bienestar, así como ampliaciones de unidades médicas ya existentes. El gobierno federal señaló que las inversiones se distribuirán en distintas entidades del país, priorizando regiones con rezago en infraestructura hospitalaria y alta demanda de atención médica.
En estados como Hidalgo, autoridades locales ya adelantaron que el programa federal permitirá sumar nuevas camas hospitalarias y proyectos de infraestructura médica que habían permanecido detenidos o con recursos limitados en años anteriores.
Además de la construcción de hospitales, el programa contempla inversión en equipamiento médico, rehabilitación de unidades existentes y fortalecimiento de servicios de especialidad. De acuerdo con el gobierno federal, las obras se desarrollarán de manera escalonada hasta 2030 y forman parte de una estrategia más amplia para incrementar la capacidad hospitalaria del país.



