Miles de personas se movilizaron en distintas zonas de Cuba para mostrar apoyo al exmandatario Raúl Castro luego de que el gobierno de Estados Unidos lo acusara formalmente por el derribo de dos avionetas de la organización “Hermanos al Rescate” ocurrido en 1996. Las manifestaciones y muestras públicas de respaldo se intensificaron en medio de un clima de tensión política y crisis económica dentro de la isla.
La acusación presentada en una corte federal estadounidense sostiene que las aeronaves civiles fueron derribadas por cazas cubanos MIG-29 y MIG-23 sobre aguas internacionales el 24 de febrero de 1996. Según documentos judiciales y declaraciones retomadas por medios internacionales, Washington asegura que Raúl Castro participó en la autorización y coordinación de la operación militar contra las avionetas pertenecientes al grupo opositor “Hermanos al Rescate”, organización integrada principalmente por exiliados cubanos en Florida.
Además de Castro, la acusación involucra al ex piloto militar Lorenzo Alberto Pérez Pérez, señalado por autoridades estadounidenses como uno de los responsables directos de ejecutar el ataque aéreo. El proceso judicial fue impulsado tras nuevas revisiones del caso y presiones históricas de familiares de las víctimas y sectores del exilio cubano en Miami.
El gobierno cubano reaccionó calificando la acusación como una “agresión política” y una estrategia de presión impulsada por Washington contra la isla. Funcionarios cubanos y medios estatales denunciaron que el caso busca justificar nuevas medidas de hostilidad hacia Cuba y acusaron a Estados Unidos de utilizar procesos judiciales con fines políticos.
El caso ocurre además en un momento de fuerte tensión económica y energética para Cuba. Estados Unidos impuso un bloqueo energético contra la isla en enero pasado y advirtió posibles sanciones a países que suministren combustible al gobierno cubano, situación que agravó la crisis energética en el país. De acuerdo con reportes internacionales, la medida provocó apagones masivos que en algunas regiones alcanzan hasta 22 horas continuas sin electricidad, profundizando el malestar social y la presión interna sobre el gobierno cubano.
Medios internacionales como France24 y BBC Mundo señalan que el caso podría escalar las tensiones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos en las próximas semanas, además de abrir la puerta a nuevas presiones políticas y judiciales contra funcionarios cubanos. Ambos medios destacan que la acusación llega en un momento especialmente delicado para la isla, marcado por crisis económica, apagones y tensiones con Washington.
Hasta el momento, Raúl Castro no ha emitido declaraciones públicas directas sobre las acusaciones, mientras el gobierno cubano mantiene respaldo institucional hacia el ex dirigente y acusa a Estados Unidos de intentar escalar la presión política sobre la isla.



