El impacto económico que ha dejado los terremotos ocurridos el pasado jueves 24 de junio en Venezuela, comienza a dimensionarse. Un análisis satelital del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estima daños materiales por alrededor de 6,700 millones de dólares, equivalentes al 6 % del Producto Interno Bruto (PIB) de Venezuela. La evaluación preliminar incluye afectaciones en viviendas, comercios, vehículos y otros activos, mientras que las estimaciones sobre infraestructura crítica y reconstrucción continúan en desarrollo. Datos oficiales indican que 855 edificios presentan daños y 189 colapsaron completamente, aunque evaluaciones satelitales independientes estiman que la cifra de estructuras afectadas podría ser considerablemente mayor.
Asi mismo, el gobierno de Venezuela actualizó este lunes el saldo de los terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5. Actualmente ya dejan 1,943 personas fallecidas, 10,571 heridas y 131 desaparecidas. Además, las autoridades informaron que 12 personas continúan atrapadas bajo los escombros, mientras las labores de búsqueda siguen activas en La Guaira, Caracas y otras zonas del norte del país. Entre las víctimas también se encuentran 19 ciudadanos españoles, confirmó el Ministerio de Asuntos Exteriores de España.
Mientras disminuyen las posibilidades de encontrar sobrevivientes, los equipos nacionales e internacionales mantienen las labores de rescate entre edificios colapsados. De acuerdo con reportes oficiales y organismos internacionales, 27 países han enviado cerca de 40 equipos especializados y más de 3,300 rescatistas para apoyar las operaciones. Sin embargo, medios internacionales señalan que en varias comunidades persisten reclamos por la lentitud de la ayuda y la falta de maquinaria pesada para remover los escombros, por lo que habitantes continúan buscando a sus familiares con herramientas improvisadas.
La emergencia también ha derivado en una crisis humanitaria. De acuerdo con la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), al menos 16 mil personas han tenido que abandonar sus hogares y cerca del 39 % permanece durmiendo en calles, plazas o espacios públicos tras perder sus viviendas. Naciones Unidas estima que 680 mil niños requieren asistencia humanitaria inmediata y que alrededor de 1.8 millones de personas permanecen en condición de vulnerabilidad por los efectos de los terremotos. Ante este panorama, organismos internacionales advirtieron que, además de mantener las labores de búsqueda y rescate, Venezuela enfrentará en los próximos meses el reto de atender a la población desplazada y coordinar una reconstrucción de gran escala.

