Héctor González Amador. Xalapa, Ver.- Este mediodía inició la discusión del calendario escolar por parte de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y los titulares de las dependencias de educación de las 32 entidades federativas, para determinar si se culminará el actual ciclo escolar el 5 de junio como anunció el titular de la SEP, Mario Delgado, el viernes.
El encuentro inició con la postura del economista que dirige la SEP, quien señaló que, aunque el artículo 87 de la Ley General de Educación exige entre 185 y 200 días efectivos de clases, esa es una visión internacional que no se ajusta a la realidad de México. Dijo para la Nueva Escuela Mexicana lo importante es el aprendizaje en comunidad más allá de las horas de custodia, destacó que las escuelas no son guarderías y que se debe privilegiar el descanso de los docentes y su salud mental.
Delgado no mencionó evaluaciones al aprovechamiento escolar del estudiantado en el país, ni el cumplimiento o no de los estándares internacionales de aprendizaje, pero sí reconoció que en las escuelas mexicanas ya no se hace nada después del 15 de junio. «Debemos ser honestos: tras la entrega de calificaciones hay una inercia en las escuelas de todo el sistema educativo, después del 15 de junio se cae en un periodo que, en realidad, se aprovecha para la descarga administrativa hasta mediados de julio. Se mantienen las aulas abiertas realmente sin un propósito pedagógico, solo por cumplir un conteo, se desvirtúa la dignidad docente y se convierte la escuela en una estancia forzada. Ese tiempo muerto a veces es burocracia que roba espacio a la convivencia familiar y a la salud mental de nuestra niñez».
El morenista justificó su anunció adelantado de terminar las clases el 5 de junio porque hace calor y hay eventos del mundial de futbol. «Lo acordado el 7 de mayo pasado respondió a realidades innegables: el azote climático en algunas regiones y los conflictos de movilidad y falta de atención que generará el Mundial de Futbol, son preocupaciones legítimas. Sin embargo el eco de los días recientes revela que nos faltan voces en esta mesa, de los padres, de las madres de familia y del magisterio que viven realidades muy distintas según el territorio»



