El brote de hantavirus detectado a bordo del crucero de expedición MV Hondius encendió alertas sanitarias internacionales luego de que autoridades confirmaran tres personas fallecidas y múltiples casos relacionados con el virus durante una travesía en el Atlántico Sur. Ante la evolución del caso, México emitió el pasado 11 de mayo una alerta epidemiológica preventiva para reforzar la vigilancia sanitaria en el país.
El Comité Nacional para la Vigilancia Epidemiológica (CONAVE) informó que el aviso busca fortalecer la identificación temprana de posibles contagios, principalmente en viajeros internacionales o personas que hayan tenido contacto con pasajeros del crucero. Hasta el momento, las autoridades mexicanas señalaron que no existe una emergencia sanitaria nacional ni casos confirmados en el país; sin embargo, se mantienen activos los protocolos de vigilancia epidemiológica.
El MV Hondius zarpó el 20 de marzo desde Argentina con 149 personas a bordo, entre pasajeros y tripulación de 23 nacionalidades distintas. Posteriormente, el 1 de abril inició una nueva ruta desde Ushuaia rumbo al Atlántico Sur, con escalas en la Antártida, Georgia del Sur, Nightingale, Tristan da Cunha, Santa Elena y Ascensión, teniendo como destino final las Islas Canarias.
Durante la travesía comenzaron a detectarse los primeros casos sospechosos. Un pasajero neerlandés de 70 años murió el 11 de abril tras presentar síntomas respiratorios severos; días después, su esposa falleció en Sudáfrica luego de haber desembarcado en Santa Elena. Posteriormente, un pasajero británico de 69 años fue evacuado a Johannesburgo y se confirmó que estaba infectado con hantavirus.
El brote fue notificado oficialmente a la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 2 de mayo, mismo día en que murió una pasajera alemana y se confirmó por laboratorio el primer caso de hantavirus correspondiente a la cepa Andes. Para entonces, el crucero ya enfrentaba restricciones de desembarco y seguimiento epidemiológico internacional.
Entre el 3 y el 7 de mayo, autoridades sanitarias de distintos países coordinaron evacuaciones médicas, cuarentenas y rastreos de pasajeros que habían desembarcado durante la ruta. España autorizó la llegada del barco a Tenerife, mientras Países Bajos aceptó recibir a pacientes sintomáticos. Paralelamente, Singapur, Reino Unido y otras naciones iniciaron vigilancia epidemiológica por posibles contagios relacionados con la expedición.
Hasta el momento, los reportes internacionales contabilizan tres personas fallecidas, nueve casos confirmados y dos sospechosos bajo aislamiento y vigilancia médica. Las cifras continúan en actualización conforme avanzan los estudios epidemiológicos y pruebas médicas en distintos países.

El hantavirus es una enfermedad viral transmitida principalmente por roedores silvestres infectados. Las personas pueden contagarse al inhalar partículas presentes en saliva, orina o excremento de estos animales. Dependiendo de la variante, el virus puede provocar el llamado síndrome pulmonar por hantavirus, una afección respiratoria grave con alta tasa de mortalidad.
La cepa relacionada con el actual brote corresponde al denominado “Hantavirus de los Andes”, registrado principalmente en América del Sur y considerado uno de los más peligrosos debido a los antecedentes limitados de transmisión entre personas, una característica poco frecuente en otros tipos de hantavirus.
Entre los síntomas iniciales se encuentran fiebre, dolor muscular, fatiga, dolor abdominal y dificultad respiratoria progresiva. En casos graves, la enfermedad puede evolucionar rápidamente hacia insuficiencia pulmonar severa.
Tras emitir la alerta epidemiológica el pasado 11 de mayo, la Secretaría de Salud de México pidió a hospitales, unidades médicas y autoridades estatales reforzar medidas de diagnóstico oportuno, identificar síntomas respiratorios compatibles con hantavirus y mantener monitoreo especial en puertos, aeropuertos y puntos de entrada internacionales.
El aviso epidemiológico también solicita notificar inmediatamente cualquier caso sospechoso relacionado con antecedentes recientes de viaje o contacto con pasajeros del crucero. En entidades como Jalisco, autoridades sanitarias confirmaron que mantienen vigilancia preventiva, aunque aclararon que no existen contagios detectados hasta ahora.
Especialistas han insistido en que el riesgo para la población general continúa siendo bajo; sin embargo, el caso del MV Hondius ha colocado nuevamente al hantavirus en el centro de atención internacional debido a la rápida propagación de casos sospechosos, la confirmación de transmisión entre humanos de la cepa Andes y la alta letalidad que puede presentar la enfermedad en sus formas más severas.


