El cuerpo de Blanca Adriana Vázquez Montiel, una mujer de 37 años que desapareció tras ingresar a una clínica estética irregular en Puebla, fue localizado sin vida en el estado de Tlaxcala. La víctima había acudido el pasado 18 de mayo a “Detox Clínica”, un establecimiento donde presuntamente operaba una falsa doctora sin cédula profesional. Su cuerpo fue encontrado dentro de una bolsa y abandonado en una zanja y canal de aguas negras en la comunidad de Santiago, municipio de Atltzayanca.
De acuerdo con las investigaciones y testimonios difundidos en medios nacionales, Blanca Adriana acudió a la clínica para realizarse procedimientos estéticos promocionados en redes sociales, entre ellos “lipos express”, aplicación de botox y tratamientos con supuesto “ADN de salmón”. Horas después de la intervención, desapareció del lugar, mientras cámaras de seguridad captaron a varias personas sacando un bulto presuntamente relacionado con la víctima y subiéndolo a un automóvil Mini Cooper rojo.
Según el relato de familiares, el esposo de Blanca Adriana fue enviado por la supuesta doctora a comprar vendas, medicamentos y una faja compresiva mientras se realizaba el procedimiento. Cuando regresó, el inmueble ya estaba vacío y nadie respondió llamadas o mensajes. La Fiscalía de Puebla inició entonces una búsqueda que derivó días después en el hallazgo del cuerpo en Tlaxcala.
Las autoridades señalan que la supuesta médica utilizaba el nombre e imagen de una cirujana peruana real para promocionar sus servicios y aparentar legitimidad en redes sociales y publicidad digital. Medios locales identificaron a la mujer investigada como Diana “N”, quien presuntamente operaba sin estudios médicos certificados y ofrecía tratamientos invasivos en instalaciones ahora investigadas por posibles irregularidades sanitarias.
Las investigaciones también revelaron que “Detox Clínica” operaba en un inmueble con uso de suelo habitacional y sin permisos sanitarios oficiales para realizar procedimientos quirúrgicos. Tras el caso, autoridades clausuraron el establecimiento mientras continúan los operativos de búsqueda contra Diana “N” y su hijo Carlos “N”, quienes permanecen prófugos.
La investigación también puso el foco sobre el incremento de falsos médicos y supuestos especialistas en Puebla. De acuerdo con un recuento publicado por Puebla Online, en los últimos dos años se han documentado al menos ocho casos de personas que ejercían ilegalmente profesiones médicas en el estado, principalmente en áreas relacionadas con cirugía estética, odontología y tratamientos cosméticos. El medio señala que varios de estos casos involucraban uso indebido de cédulas profesionales, clínicas sin permisos sanitarios y procedimientos realizados por personas sin formación médica acreditada.
Tras el hallazgo del cuerpo, familiares de Blanca Adriana exigieron justicia y castigo contra los responsables. El caso generó indignación nacional y volvió a abrir el debate sobre la proliferación de clínicas estéticas que operan mediante publicidad en redes sociales sin certificaciones visibles, supervisión sanitaria o personal médico acreditado.



