Netflix y Warner Bros. Discovery anunciaron este viernes un acuerdo histórico: el gigante del streaming adquirirá Warner Bros., incluidos sus estudios de cine y televisión, su división de videojuegos, HBO Max y HBO. La transacción tiene un valor total de 82,700 millones de dólares, incluyendo la deuda, y un valor de capital de 72 mil millones, según detallaron ambas compañías.
¿Qué cambia?
Netflix afirma que mantendrá las operaciones actuales de Warner Bros., incluidos los estrenos en cines para sus películas, y se respetará el acuerdo de Warner de estrenar sus películas en cines hasta 2029. HBO Max se mantendrá como un servicio independiente, pero poco a poco su catálogo se irá integrando al de Netflix.
Sin embargo, la operación enfrentará una revisión antimonopolio por parte del Departamento de Justicia y la Comisión Federal de Comercio en Estados Unidos.
Warner Bros. fue fundada en 1923 por los hermanos Jack, Albert, Sam y Harry Warner. Es uno de los estudios más influyentes de la historia y pionero del cine sonoro.
Este estudio es responsable de éxitos como: Barbie, Harry Potter, Aquaman, El Señor de los Anillos, El Caballero de la Noche, Joker, Interestellar. Por su parte, HBO ha introducido series icónicas como Los Soprano, The White Lotus, Succession, Juego de Tronos, La Casa del Dragón, The Wire, True Detective, Chernobyl, Euphoria, entre otras.

En 2025, Warner acumuló una histórica cantidad de más de 4,000 millones de dólares recaudados en taquilla, coronándose como líder mundial del entretenimiento.
Algunos de los éxitos de este año fueron: Una película de Minecraft, F1: La película, Superman, El Conjuro: Últimos ritos, Pecadores, Destino final: Lazos de sangre, Weapons y One Battle After Another.
Inquietud en la industria cinematográfica
Aunque el CEO de Netflix, Ted Sarandos, afirmó que la compañía no pretende eliminar las exhibiciones en cines, comentó que las ventanas de exhibición “evolucionarán para ser más amigables con el consumidor”, insinuando periodos más cortos antes de que los filmes pasen a streaming.
Esto, por supuesto, aumentó mucho más la preocupación de miembros de la industria cinematográfica. Los dueños de salas de cine en Estados Unidos han señalado que Netflix históricamente ha mostrado poco interés en apoyar la exhibición tradicional. El año pasado, Sarandos llegó a decir que los cines estaban “desfasados”.

Un grupo de líderes de la industria envió una carta al Congreso estadounidense advirtiendo de un posible colapso institucional. Explicaron que Netflix podría destruir el mercado del cine al eliminar la cantidad de tiempo que las películas de Warner tendrían en el mercado, optando por una ventana de dos semanas en cines; posterior a esto, se estrenarían en plataformas.
Esto podría generar menor rentabilidad para las salas de cine y aumentaría el riesgo de desplazar al cine tradicional en favor del streaming.
Por su parte, el Gremio de Escritores de América dijo en un comunicado que “esta fusión debe ser bloqueada”.



