Volaris obtuvo el permiso de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) para manejar 10 aeronaves con pilotos extranjeros, procedentes de Malta y Lituania, entre el primero de diciembre del año 2025 y el doce de enero de 2026. Esta autorización se concedió con el objetivo de asegurar que no hubiera inconvenientes en 20 rutas nacionales y garantizar que cerca de 200 mil pasajeros pudieran desplazarse durante la época más concurrida del año.
Según la autoridad, este es un caso extraordinario de arrendamiento húmedo, un sistema internacional que posibilita a una aerolínea emplear aeronaves con matrícula foránea y personal completo por un tiempo específico.
El director general de la AFAC, Emilio Avendaño García, firma el documento que especifica que las aeronaves de Lituania tendrán como base el Aeropuerto Internacional de Guadalajara y las de Malta, en cambio, el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).
Esta autorización reavivó un debate que parecía haber terminado: uso de tripulaciones extranjeras en vuelos comerciales dentro de México.
¿Qué dice la ley mexicana sobre que pilotos extranjeros vuelen en el país?
De acuerdo con el artículo 32 de la Constitución de México, únicamente individuos nacidos en el país pueden estar a cargo de aeronaves que tengan matrícula nacional. Esta limitación también está presente en la Ley de Aviación Civil.
No obstante, la AFAC sostiene que el permiso no infringe la Constitución, ya que estos aviones no tienen matrícula mexicana: son propiedad de compañías de Malta y Lituania y solamente están arrendados por Volaris. Se fundamenta en:
- Artículo 83 Bis del Convenio de Aviación Civil Internacional
- Último párrafo del artículo 45 de la Ley de Aviación Civil
- Circular obligatoria CO AV-08.3/20
De acuerdo con la autoridad, cuando las aeronaves mantienen su registro extranjero y el arrendador es responsable de la operación, el arrendamiento húmedo es legal.
Asimismo, la Ley de Aviación Civil estipula que el arrendamiento húmedo solo está permitido en circunstancias extraordinarias, por un periodo determinado y cuando la aerolínea prueba que no puede satisfacer la demanda con su flota o personal propio.




¿Entonces por qué los pilotos mexicanos están en desacuerdo?
Los sindicatos opinan que, a pesar de la legalidad técnica del proceso, este infringe el espíritu del artículo 32, socava la soberanía aérea nacional y establece un peligroso precedente.
El vocero de ASPA, José Suárez, fue tajante: “Hay riesgos y hoy la misma ley no permite que haya pilotos extranjeros; no tiene fundamento legal. Pedimos formalmente que revoquen la autorización”.
La ASPA argumenta que Volaris no necesita pilotos de otros países, ya que “tiene una planta laboral suficiente para cubrir esos vuelos”. A su vez, calculan que el alquiler húmedo de las diez aeronaves supondría la incorporación de un mínimo de cien pilotos extranjeros, quienes realizarían vuelos de Volaris en la temporada alta, lo que —según su criterio— perjudica la estabilidad laboral a nivel nacional.
Por su parte, el Colegio de Pilotos Aviadores de México (CPAM) señaló: “México sí tiene pilotos. No existe justificación técnica ni legal para acudir al arrendamiento húmedo de tripulaciones extranjeras”.
Las dos organizaciones afirman que autorizar esta operación “abre la puerta al cabotaje encubierto” y pone en riesgo la soberanía aérea de México. ASPA comunicó que empezará un procedimiento legal contra los que autorizaron esto.
¿Qué es realmente el arrendamiento húmedo y por qué se usa en la industria?
El wet lease es un acuerdo en el que una aerolínea arrienda la aeronave, la tripulación completa, el servicio de mantenimiento, los seguros y las operaciones técnicas.
La compañía arrendadora mantiene la responsabilidad jurídica y el control operativo de los vuelos. Es un procedimiento que se emplea en situaciones de picos de demanda, ausencia temporal de flota o emergencias técnicas.
Los contratos, que se emplean a nivel mundial como un instrumento adaptable para asegurar la continuidad del servicio, normalmente tienen una duración de 1 a 24 meses y funcionan por horas de operación.
En México, esta necesidad se originó principalmente por los inconvenientes con los motores Pratt & Whitney que estaban montados en aeronaves Airbus A320neo. De hecho, el permiso a Volaris está relacionado con las compensaciones otorgadas por el productor de los motores.
El término de «húmedo» alude a que el pacto abarca todos los «líquidos» de la operación: el combustible, la tripulación y los servicios. Por otro lado, el arrendamiento «seco» es únicamente el alquiler de la aeronave sin tripulación ni servicios.
¿Por qué este tema reapareció si ya había pasado antes?
Porque es un asunto que ha estado creando tensión durante años. Además, Viva Aerobús empleó arrendamiento húmedo en 2023 para cubrir las rutas que la crisis de motores había afectado. En ese entonces, la AFAC defendió la medida como un «caso excepcional», sustentándose también en el artículo 45 de la Ley de Aviación Civil.
Los sindicatos se manifestaron. La discusión se intensificó. Y aun así, la operación con las tripulaciones extranjeras se mantuvo durante años, hasta que en septiembre de 2025 la empresa prometió suprimirlas. Ahora, con Volaris, la discusión se reanuda.

¿Por qué este conflicto ocurre en un momento especialmente delicado?
Ya que ocurre mientras Estados Unidos sostiene conflictos con México sobre la distribución de vuelos entre el AICM y el AIFA.
El Departamento de Transporte (DOT) de Estados Unidos incluso revocó 13 rutas a aerolíneas mexicanas y ha alertado sobre posibles castigos si cree que México no está cumpliendo con sus obligaciones en términos de aviación.
En estas circunstancias, los pilotos afirman que cualquier acción que suponga otorgar espacio operativo a tripulaciones foráneas podría ser considerada como un debilitamiento de la soberanía aérea.
En cuanto a la AFAC, esta subrayó que no habrá impacto en el trabajo, dado que Volaris «pactó con su sindicato no perjudicar al personal», y reafirmó que el artículo 32 no se quebranta, ya que las aeronaves conservarán matrícula extranjera durante todo el tiempo autorizado.




