Luisa María Alcalde Luján, líder nacional de Morena, divulgó documentos la noche del 18 de noviembre para reforzar una acusación: Edson Saúl Andrade Lemus, uno de los principales convocantes de la marcha de la “Generación Z”, habría sido contratado por el Partido Acción Nacional (PAN). El contrato establece que Andrade y el PAN acordaron un pago de 2 millones 106 mil 810 pesos, dividido en 12 cuotas mensuales de 175,577.50 pesos. El documento indica que Andrade trabajaría como proveedor de servicios para la “estrategia digital y gestión de redes sociales para PAN CDMX”.
¿Quién es Edson Saúl Andrade Lemus?
Andrade, una de las caras más visibles de la marcha de la Generación Z que tuvo lugar el 15 de noviembre en CDMX, fue parte de una movilización que concluyó con enfrentamientos, personas heridas (tanto civiles como policías) y daños a instalaciones públicas.
A pesar de que Edson se presenta públicamente como “apartidista”, Morena cuestiona esta postura cuando los documentos lo asocian con el PAN y el PRI, pues fue candidato a concejal en la Alcaldía Miguel Hidalgos del segundo partido mencionado en junio de 2024.
La Documentación del Órgano Nacional de Procesos Internos del PRI en la Ciudad de México indica que Edson Saúl Andrade Lemus fue “militante” y su candidatura fue rechazada por “no acreditar el cumplimiento de la totalidad de requisitos de elegibilidad” establecidos por el partido.
En redes sociales, Andrade sostiene un discurso de carácter libertario que incluye críticas a la sociedad y exhortaciones para que los jóvenes participen políticamente. Ha colaborado en medios como “Viceversa”, plataforma que promueve perfiles afines a personajes como Ricardo Salinas Pliego.






¿Cómo respondió Andrade a las acusaciones?
“Me ponen como parte del PRI, que fui excandidato a concejal. No milito en ningún partido político”, declaró Edson Andrade el 14 de noviembre en una entrevista en MVS Noticias. “Me sumé a esta convocatoria sin que nadie me contactara, sin que nadie me pagara. Yo hago videos desde hace años y me gusta involucrarme en temas públicos”.
Además, confirmó que obtuvo los pagos del PAN y defendió su trabajo como una elaboración de contenido institucional, no como un respaldo político: afirmó que su trabajo no tenía relación con sus puntos de vista, sino con una encomienda profesional. “Buscan criminalizarme por trabajar, exponiendo un contrato que nada tiene que ver con mis opiniones políticas personales sino con la producción de contenidos institucionales en los que claramente no salgo yo.”
Asimismo, manifestó que tiene la intención de “abandonar el país” para salvaguardar su integridad debido a la divulgación mediática de su contrato. Aseguró que fue mostrado “como si fuera un criminal”, lo cual, a su juicio, lo pone en una situación de vulnerabilidad.
¿Qué ha dicho el PAN sobre este contrato?
El documento firmado fue rubricado por el Comité regional del PAN de la Ciudad de México. Óscar Agüero Zúñiga aparece en él como representante legal del partido pero, en el directorio oficial del PAN, lo identifican como tesorero del partido en la capital.
Por su parte, tras la marcha, la dirección del PAN en CDMX consideró que los excesos policiales eran tristes y reiteró que el reclamo de la Generación Z era una manifestación auténtica de jóvenes que demandaban seguridad.

¿Qué dijo Claudia Sheinbaum sobre el contrato y la movilización?
Durante su conferencia matutina del 19 de noviembre, la presidenta Claudia Sheinbaum fue cuestionada acerca del contrato que Morena había difundido. A pesar de que no profundizó ni dio un juicio directo, sí instó a la ciudadanía a que verificaran la información por su cuenta: “¿Muy interesante, no? Muy interesante. La publicación de ayer de Luisa María… Mucha información para que se analice por todas y por todos”. Con ese comentario, Sheinbaum insinuó que el documento plantea cuestiones significativas acerca de la supuesta autonomía de la marcha de la Generación Z y las posibles conexiones entre sus organizadores y los líderes del PAN.
¿Qué implicaciones políticas tiene esta revelación?
Según Morena, la presencia de este contrato refuerza su argumento de que la movilización de la “Generación Z” no fue espontánea, sino que formó parte de una estrategia coordinada por la oposición, particularmente el PAN.
Para Edson Andrade y quienes lo apoyan, la exhibición pública se interpreta como un esfuerzo por criminalizar el activismo de los jóvenes y desalentar su participación política en redes sociales.
Esta situación da lugar a un debate más extenso acerca de la conexión entre los jóvenes activistas, las redes sociales y los partidos políticos: ¿cuán independientes son realmente las movilizaciones de los jóvenes? ¿De qué manera contribuyen las contrataciones digitales a la creación de movimientos políticos?




