El brote de sarampión detectado en México en febrero de 2025 continúa activo y, a casi un año de su aparición, sigue representando un desafío para el sistema de salud. Lejos de estar contenido, el virus mantiene una circulación constante que ha colocado al país bajo la lupa de las autoridades sanitarias nacionales e internacionales.
El sarampión es una de las enfermedades virales más contagiosas conocidas. Desde el punto de vista epidemiológico, una sola persona infectada puede transmitir el virus a entre 12 y 18 personas susceptibles, lo que explica la rapidez con la que se generan brotes cuando la población no está suficientemente protegida.
¿Qué hacer si hay contagio?
En caso de contraer sarampión, las autoridades recomiendan aislarse durante al menos cuatro días a partir de la aparición de la erupción cutánea. La enfermedad puede evolucionar de forma grave: alrededor de dos de cada cinco personas infectadas requieren hospitalización, según datos médicos internacionales.
Por ello, se hace un llamado a todas las personas hasta los 49 años que no cuenten con un esquema completo o con comprobante de vacunación a recibir al menos una dosis, especialmente quienes nacieron después de los años setenta, cuando la vacunación masiva aún no estaba completamente generalizada.
Refuerzo de la vacunación
Ante el panorama actual, las autoridades han acelerado las acciones de prevención. En la capital del país, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, anunció la instalación de 2 mil módulos adicionales de vacunación, como parte de una estrategia para ampliar el acceso y frenar la propagación del virus.
A nivel federal, el secretario de Salud, David Kershenobich, informó desde el 20 de enero que México dispone de vacunas suficientes para hacer frente al brote y garantizar la protección de la población en los próximos años. El plan contempla dos dosis durante la primera infancia, además de esquemas de regularización para quienes no fueron inmunizados en su momento.
La campaña prioriza a niñas y niños de entre un año y año y medio, así como a menores de 2 a 9 años con esquemas incompletos. También se incluye a personal de salud, docentes, jornaleros agrícolas y otros grupos considerados de alto riesgo.

Especialistas en salud pública coinciden en que para evitar su transmisión se requiere que al menos el 95 % de la población esté inmunizada. Sin embargo, México se encuentra por debajo de ese nivel. Actualmente, las coberturas de vacunación rondan el 71 %, resultado de una disminución progresiva acumulada a lo largo de distintos periodos gubernamentales.
De acuerdo con el último corte de la Secretaría de Salud, correspondiente al 5 de febrero de 2026, el país acumula 8 mil 459 casos de sarampión, de los cuales 2 mil 027 se confirmaron en lo que va del año. El brote ya provocó al menos dos defunciones, lo que confirma que se trata de una enfermedad que puede derivar en complicaciones graves.
La distribución de los contagios no es uniforme. Jalisco encabeza la lista de entidades afectadas, con más de mil 180 casos, seguido de Chiapas, donde se han reportado 232 contagios. Sinaloa y la Ciudad de México también figuran entre los estados con mayor número de registros, superando ambos el centenar de casos confirmados.
El aumento sostenido de contagios llevó a que, el 4 de febrero, la Organización Panamericana de la Salud (OPS)emitiera una nueva alerta epidemiológica por la situación del sarampión en las Américas. En su informe, el organismo advirtió que México lidera el incremento de casos en la región y destacó que casi ocho de cada diez personas infectadas no estaban vacunadas, un dato que refleja las brechas en la cobertura inmunológica.
Riesgos ante eventos internacionales
Aunque varios de los brotes recientes se originaron en casos importados, los expertos advierten que el verdadero riesgo aparece cuando el virus llega a comunidades con baja protección inmunológica, donde puede reactivarse la transmisión local.

La preocupación aumenta ante la cercanía de eventos internacionales, como la Copa Mundial de Futbol 2026. No obstante, especialistas señalan que ciudades sede como Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara también presentan los niveles más altos de vacunación, lo que reduce la probabilidad de una propagación masiva durante el torneo.



