Transitar por las calles del centro histórico se ha vuelto toda una odisea para quienes lo visitan, tanto por necesidad como por turismo. 

Apenas a unos metros de entrar a la calle Madero, se observa el inicio del campamento de los maestros de la CNTE, el cual se ve interrumpido por una gigantesca valla de metal que impide el paso más allá de la primera cuadra. 

Para poder acceder a los siguientes bloques de Madero, son necesarias dos cosas: identificarse ante los agentes de la alcaldía (si es que te toca la mala suerte) y paciencia, pues solo hay un acceso de no más de 1 metro de ancho que funciona como entrada y salida. 

Accesos por las vallas metálicas

Pasando la valla metálica, se observa a Madero como pocas ocasiones, 25 de diciembre, 1 de enero o cualquier día en la madrugada: vacía, con locatarios desesperados por atender clientes y poca respuesta por los limitados visitantes. ¿Acaso esta es la fiebre mundialista? 

Madero, vacía por bloqueos

Conversando con comerciantes de ópticas, comentan que desde hace 15 días que los maestros se plantaron, las ventas bajaron bastante, pues en ese momento las medidas de seguridad eran más rigurosas; solo podían pasar quienes trabajaban en esa zona y debían identificarse obligatoriamente. Pero después de que abrieron el paso, las ventas se regularon. “De por sí mucha gente siempre viene caminando, no nos afectó tanto por eso.” 

De hecho, las ventas para los comerciantes informales crecieron, pues al tener calles como 5 de Mayo cerradas, les permitió tomar toda la banqueta y parte de la calle para extender sus productos. La gente ahora pasa con más calma a observar lo que ellos ofrecen.

5 de mayo

Esta estrategia se ve replicada al llegar al zócalo capitalino, el cual está acorazado por vallas y el paso es restringido únicamente para los funcionarios de gobierno que trabajan en el área.

Madero, llegando al Zócalo

Estos bloqueos implementados por la SSC no han hecho más que complicar la vialidad para los ciudadanos que caminan día a día estas calles, y un tramo que les tomaba 5 minutos se volvió 20 minutos, tratando de encontrar una calle que sí esté abierta. Sumándole a esto, los agentes de la alcaldía, que están encargados de darle indicaciones a la gente, no suelen ser muy amables y con desesperación tratan de arrear a la gente como si fuera ganado. Acción que ha provocado varios enfrentamientos entre ellos y los ciudadanos.