La crisis de desapariciones y situación forense en México llegará a la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) luego de que el secretario general, António Guterres, recibiera la solicitud del Comité contra la Desaparición Forzada (CED) para remitir el caso al máximo órgano deliberativo del organismo internacional. Se trata de un procedimiento contemplado en el artículo 34 de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas.
¿Qué dice el CED?

El Comité de las Naciones Unidas contra la Desaparición Forzada señala que la cantidad de casos de personas desaparecidas en México es preocupante, y el continuo hallazgo de fosas clandestinas: más de 4 mil 500 fosas, que contienen más de 6 mil 200 cadáveres y 4 mil 600 restos humanos, además de unos 72 mil restos humanos no identificados, deja en velo el problema institucional que tiene el país.

El objetivo es que la Asamblea General evalúe posibles medidas de cooperación y acompañamiento internacional para fortalecer las acciones de prevención, búsqueda, investigación y sanción de este delito.

La respuesta del estado.

Tras este anuncio, el Gobierno de México emitió un comunicado rechazando el informe del CED, declarando que la decisión del Comité es parcial y sesgada, pues en el informe no se consideraron los esfuerzos institucionales presentados.

Amnistía Internacional sostuvo que el procedimiento impulsado por la ONU no debe interpretarse como una confrontación hacia el Estado mexicano, sino como una oportunidad para fortalecer las instituciones, garantizar los derechos de las víctimas y avanzar en soluciones de fondo frente a la crisis de desapariciones. La organización añadió que México tiene la posibilidad de reafirmar su compromiso con los derechos humanos y atender las demandas de verdad y justicia de las familias de personas desaparecidas.