Juzgados federales comenzaron a desechar los primeros amparos promovidos por aspirantes contra el examen de control presencial que realizará la UNAM tras detectar irregularidades en su proceso de admisión en línea de 2026. Las resoluciones conocidas hasta este 8 de agosto corresponden a los juzgados Cuarto, Sexto y Décimo de Distrito en Materia Administrativa de la Ciudad de México, que consideraron improcedentes recursos relacionados con la reposición de la prueba, la suspensión del proceso de inscripción y, en algunos casos, la negativa de la Universidad a entregar individualmente los resultados del examen original.
¿Por qué fueron desechados?
En términos sencillos, los jueces determinaron que presentar y aprobar el primer examen no convierte automáticamente al aspirante en alumno de la UNAM ni le garantiza jurídicamente un lugar. Uno de los juzgados retomó un criterio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), según el cual las universidades públicas autónomas tienen facultades para establecer sus propios requisitos de ingreso. Por ello, mientras una persona todavía sea aspirante y no haya sido formalmente admitida e inscrita, no cuenta con los mismos derechos jurídicos que un estudiante de la institución para impugnar mediante esta vía las decisiones relacionadas con su admisión.
Entre los recursos está el presentado el 4 de agosto por Brenda Haydde Balderas García, quien había acreditado la evaluación de ingreso y promovió un amparo contra la decisión encabezada por el rector Leonardo Lomelí Vanegas. El juez Ulises Oswaldo Rivera González, titular del Juzgado Cuarto de Distrito en Materia Administrativa, lo desechó al considerar que existía una causa clara de improcedencia. También fueron rechazados los expedientes 1543/2026, en el Juzgado Sexto, contra actos de la Dirección General de Administración Escolar, y 1587/2026, en el Juzgado Décimo, relacionado con la suspensión de la inscripción, el examen de control y otras medidas adoptadas por la Universidad.
Esto no significa que un juez haya determinado que hubo trampas por parte de estos aspirantes, ni que haya resuelto si el examen de control de la UNAM es académicamente correcto. Lo que determinaron estos primeros juzgados es que los amparos presentados no cumplían las condiciones jurídicas necesarias para que el fondo de esas reclamaciones fuera analizado. En otras palabras, las demandas fueron frenadas desde su etapa inicial, sin que los jueces entraran a decidir quién tenía razón en la controversia sobre los resultados originales.
Por ahora, estas resoluciones permiten que el proceso de la UNAM continúe, mientras la Universidad avanza con el examen presencial de control para verificar los resultados obtenidos en línea. Sin embargo, el desechamiento de estos primeros recursos no significa necesariamente que toda acción legal posterior vaya a tener el mismo resultado, pues cada demanda deberá analizarse de acuerdo con sus argumentos y circunstancias. La UNAM ya publicó sedes, fechas y horarios para la aplicación de la nueva prueba, incluida la sede del Palacio de los Deportes para los aspirantes convocados en la Ciudad de México.

