La Cámara de Diputados aprobó la Ley de Ingresos de la Federación para 2027, que autoriza al Gobierno federal a contratar hasta 1.7 billones de pesos de endeudamiento interno neto durante el próximo año. El dictamen recibió 331 votos a favor y 118 en contra durante su aprobación en lo general, el miércoles 14 de octubre, y concluyó su discusión en los primeros minutos del jueves 15, con 340 votos a favor y 109 en contra en los artículos reservados. La medida, respaldada por Morena y sus aliados, generó críticas de la oposición por el crecimiento de la deuda y el dinero que México debe destinar al pago de intereses.
¿Cuánto dinero podrá pedir prestado el Gobierno?
La ley contempla 10.6 billones de pesos de ingresos totales estimados para 2027, que incluyen impuestos, cuotas, derechos, ingresos de empresas públicas y financiamiento. De ese total, alrededor de 6.26 billones provendrían de impuestos. El límite de 1.7 billones de pesos significa que el Gobierno podrá aumentar su deuda interna neta hasta esa cantidad durante el año, pero no implica que ya haya solicitado o recibido todo ese dinero. En términos sencillos, la autorización permite recurrir a préstamos cuando los recursos disponibles no sean suficientes para cubrir los gastos previstos.
El costo de la deuda también presiona al presupuesto
Los documentos de la Secretaría de Hacienda muestran que el pago de intereses y otros gastos relacionados con la deuda representa una presión creciente sobre los recursos públicos. En sus estimaciones preliminares para 2027, Hacienda proyectó un aumento de 70 mil 700 millones de pesos en el costo financiero respecto de lo aprobado para 2026. Este gasto es distinto del dinero utilizado para pagar directamente el capital de los préstamos y reduce el margen presupuestario disponible para otras necesidades.
Entre los datos que permiten dimensionar la situación destacan:
- 1.7 billones de pesos: límite de endeudamiento interno neto autorizado para 2027.
- 70 mil 700 millones de pesos: aumento previsto del costo financiero en las estimaciones preliminares de Hacienda para 2027, frente a lo aprobado para 2026.
- 1.192 billones de pesos: déficit presupuestario estimado para 2027 en ese mismo documento preliminar; es decir, la diferencia entre los gastos y los ingresos presupuestarios.
- 3% del PIB: proporción que representaría ese déficit, según la proyección preliminar.
Estas cifras muestran que el Gobierno necesita financiamiento para cubrir parte de sus compromisos, aunque por sí solas no demuestran que todos los préstamos nuevos se destinarán a pagar intereses. Tampoco significa que México esté en quiebra: para evaluar la sostenibilidad de la deuda es necesario considerar su tamaño respecto de la economía, sus plazos de pago y el costo de financiarla.
Jericó Abramo cuestiona que se pida préstamos para pagar intereses
Durante la discusión legislativa, el diputado del PRI Jericó Abramo Masso advirtió que el endeudamiento podría utilizarse para sostener gastos de operación en lugar de financiar proyectos de infraestructura y crecimiento económico. El legislador comparó los préstamos del Gobierno con una persona que recurre al banco para cubrir los intereses de una tarjeta de crédito.
«Pedimos prestado al banco para pagar los intereses a la tarjeta de crédito; para pagar la despensa, no para crecer la infraestructura de nuestro país».
Abramo sostuvo que el techo de endeudamiento de 1.7 billones de pesos es cercano a los 1.67 billones que citó como costo financiero proyectado para 2027. Sin embargo, esa comparación forma parte de su posicionamiento político y no demuestra, por sí misma, que el financiamiento autorizado tenga como único destino el pago de intereses.
¿Qué sigue después de la aprobación?
La Ley de Ingresos fue enviada al Senado, que deberá revisarla antes de que pueda entrar en vigor el 1 de enero de 2027. Este documento establece cuánto dinero espera obtener el Gobierno y cuánto puede financiar mediante deuda, pero no decide cuánto se asignará a hospitales, escuelas, seguridad o programas sociales, pues esa distribución corresponde al Presupuesto de Egresos. Por su parte, Hacienda sostiene que su estrategia para 2027 busca fortalecer la recaudación, mantener la inversión y reducir gradualmente el déficit público, mientras la oposición insiste en que el endeudamiento debe traducirse en proyectos productivos y beneficios concretos para la población.

