Graciela Domínguez Nava asumió este martes 25 de agosto como gobernadora interina de Sinaloa y colocó la recuperación de la paz, la seguridad y la confianza ciudadana entre las prioridades de su administración, que se extenderá hasta el 31 de octubre de 2027. Tras rendir protesta ante el Congreso estatal, reconoció las dificultades que atraviesa la entidad y aseguró: “Lo hago consciente del momento que vive nuestro estado, de las preocupaciones de nuestra gente, pero también de la enorme fuerza que siempre ha distinguido a las y a los sinaloenses”. Su nombramiento fue aprobado con 31 votos a favor y seis en contra, después de la nueva licencia por tiempo indefinido solicitada por Rubén Rocha Moya.
“Una paz que se sienta en las calles”
La nueva gobernadora dedicó una parte central de su mensaje a la crisis de seguridad y sostuvo: “La paz que queremos para Sinaloa debe caminar de la mano de la justicia, porque la paz no es solamente la ausencia de violencia”. Domínguez planteó que esa paz debe sentirse en las calles, comunidades, escuelas, negocios, campos, costas, caminos y hogares, y permitir que las familias recuperen su vida cotidiana sin miedo. Entre las acciones que anunció están la atención a víctimas, personas desaparecidas y desplazadas, el retorno a comunidades, la reconstrucción del tejido social y el fortalecimiento de la relación con los municipios.
Domínguez también planteó mantener una estrecha coordinación con la presidenta Claudia Sheinbaum y las autoridades federales para enfrentar la situación del estado. “Hoy Sinaloa necesita toda la fuerza del Estado Mexicano, coordinación, inteligencia, política social, atención a las causas y capacidad institucional para recuperar plenamente la tranquilidad”, señaló. Después de asumir el cargo reiteró ante medios que trabajará prioritariamente por la paz y seguridad mediante la coordinación de los tres órdenes de gobierno.
“El gobierno no será patrimonio de ninguna persona”
En otro de los mensajes centrales de su discurso, Domínguez marcó la postura con la que asegura conducirá la administración tras la salida de Rocha Moya: “Gobernaré para todas y todos, sin convertir al gobierno en patrimonio de ninguna persona, ni de ningún grupo”. También reconoció que existe preocupación, cansancio y desconfianza entre parte de la población y afirmó que “la confianza no se decreta ni se exige, se construye”, por lo que prometió ganarla mediante honestidad, cercanía, resultados y transparencia.
La gobernadora adelantó que mantendrá los programas, obras y políticas que considere funcionales, pero aseguró que realizará modificaciones donde sean necesarias. Además de seguridad, estableció entre sus prioridades la reactivación económica, protección del empleo, agricultura, pesca, ganadería y diálogo con sectores productivos y sociales. Tras rendir protesta se reunió con integrantes del gabinete estatal, quienes expresaron su respaldo a las acciones y objetivos de la nueva administración. Domínguez permanecerá al frente del Ejecutivo durante los poco más de 14 meses restantes del actual periodo constitucional.

