La creadora de contenido Teresa “Tere Fifas” denunció en redes sociales haber sido agredida por un aficionado al término del partido entre México y Chequia, disputado en el Estadio Banorte. En un video difundido en sus plataformas, la influencer mostró cómo un hombre le arrojó cerveza mientras grababa contenido al finalizar el encuentro, hecho que generó indignación y una rápida búsqueda para identificar al responsable.
En un primer momento, usuarios de redes sociales señalaron erróneamente a Patricio Hernández Pons, integrante de la familia fundadora de Grupo Herdez, como el presunto responsable de la agresión. La confusión derivó en una ola de mensajes y señalamientos contra la empresa en distintas plataformas digitales, al grado de que algunas de sus redes sociales limitaron la interacción ante la cantidad de comentarios relacionados con el caso. Hasta el momento, Grupo Herdez no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre la polémica.
Horas después, el verdadero responsable fue identificado como Alejandro Azcue, quien difundió un video en redes sociales en el que ofreció disculpas públicas a la creadora de contenido. En su mensaje, reconoció que su comportamiento fue inapropiado y lamentó las consecuencias que el incidente generó tanto para Tere Fifas como para las personas que fueron señaladas de manera equivocada.
Tras el esclarecimiento de los hechos, el caso abrió un debate sobre los riesgos de difundir acusaciones sin verificar en redes sociales. La identificación errónea de personas ajenas al incidente derivó en ataques y señalamientos públicos contra un particular y una empresa que no estaban vinculados con la agresión, evidenciando cómo la viralidad y la falta de verificación pueden afectar la reputación de terceros antes de que se conozcan los hechos confirmados.

