México registró avances en educación y una mayor incorporación de las mujeres a las actividades económicas entre 2020 y 2025, mientras la violencia y la inseguridad obligaron a integrantes de 510 mil hogares a cambiar de residencia durante el mismo periodo. Los resultados de la Encuesta Intercensal (EIC) 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) muestran que el analfabetismo disminuyó de 4.8 a 3.7%, la escolaridad promedio alcanzó 10.3 años y la participación económica femenina aumentó de 38.8 a 41%; además, por primera vez este ejercicio estadístico incorporó una medición del desplazamiento forzado interno.

Menos analfabetismo y más años de estudio

La población de 15 años y más elevó su nivel educativo durante los últimos cinco años. El grado promedio de escolaridad pasó de 9.7 años en 2020 a 10.3 en 2025, equivalente en promedio a secundaria concluida y al menos un grado de educación media superior. El avance ocurrió entre ambos sexos: las mujeres pasaron de 9.6 a 10.2 años de estudio, mientras los hombres aumentaron de 9.8 a 10.3 años. La asistencia escolar también creció: entre niñas y niños de 3 a 5 años pasó de 61.9 a 70.4%, mientras entre la población de 6 a 14 años aumentó de 92.7 a 96%.

La reducción del analfabetismo acompañó este avance, aunque las mujeres mantienen una tasa superior a la de los hombres:

  • Población de 15 años y más: de 4.8% en 2020 a 3.7% en 2025.
  • Mujeres: de 5.6 a 4.2%.
  • Hombres: de 4.0 a 3.1%.
  • Escolaridad promedio nacional: de 9.7 a 10.3 años.
  • Escolaridad de las mujeres: de 9.6 a 10.2 años.
  • Escolaridad de los hombres: de 9.8 a 10.3 años.

Mujeres ganan espacio en la actividad económica

La participación económica de las mujeres registró uno de los mayores cambios del periodo. Entre la población de 12 años y más, la tasa nacional aumentó de 54% en 2020 a 55.1% en 2025, pero el crecimiento se concentró principalmente entre ellas: la participación femenina pasó de 38.8 a 41%, un incremento de 2.2 puntos porcentuales, mientras entre los hombres prácticamente permaneció sin cambios, al avanzar de 70.4 a 70.6%. El aumento de la participación femenina explica así buena parte del crecimiento registrado por el indicador nacional.

El avance convive con una brecha cercana a 30 puntos porcentuales entre mujeres y hombres. Al mismo tiempo, la presencia femenina dentro de la población ocupada aumentó de 37.6% en 2020 a 39.3% en 2025. Durante el mismo periodo, la proporción general de personas asalariadas con prestaciones laborales pasó de 65 a 66.8%, mientras la tasa de desocupación disminuyó de 3.4 a 3%. Los servicios continuaron como la actividad con mayor concentración de población ocupada y aumentaron de 43.7 a 44.2%.

510 mil hogares reportaron desplazamiento por violencia

Otro de los resultados relevantes es la primera medición del desplazamiento forzado interno incluida en la Encuesta Intercensal. Entre octubre de 2020 y octubre de 2025, 510 mil hogares tenían al menos una persona que tuvo que cambiar de residencia debido a violencia o inseguridad delictiva; en conjunto, esos hogares estaban integrados por aproximadamente 1.6 millones de personas. Otros 152 mil hogares registraron al menos un desplazamiento relacionado con desastres naturales o de origen humano. La cifra de 1.6 millones corresponde a los habitantes de los hogares afectados y no significa que todos ellos hayan tenido que abandonar su residencia.

La EIC 2025 fue levantada entre el 6 de octubre y el 14 de noviembre de 2025 en poco más de 7.3 millones de viviendas y ofrece resultados representativos a escala nacional, estatal y municipal. Al incorporar por primera vez una pregunta específica sobre desplazamiento forzado interno, este indicador abre una nueva referencia nacional sobre los hogares afectados por violencia, inseguridad y desastres, pero todavía no cuenta con un dato equivalente de la EIC 2020 que permita comparar su evolución durante el quinquenio.