Un tren de carga del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec sufrió un nuevo percance ferroviario la noche del 14 de julio en el kilómetro 230+800 de la Línea Z, entre las comunidades de Nizanda y Chivela, en el municipio de Asunción Ixtaltepec, Oaxaca. El evento se registró en un sector ferroviario que ya había sido escenario del accidente ocurrido en diciembre de 2025, considerado el más grave desde el inicio de operaciones del proyecto. En esta ocasión no se reportaron personas lesionadas ni daños a la población, informó la Secretaría de Marina (Semar).

De acuerdo con la Semar, el incidente involucró dos unidades articuladas de carga vacías, que salieron de las vías durante su recorrido. Tras el percance, personal del Corredor Interoceánico activó los protocolos de seguridad para asegurar la zona, retirar los vagones y restablecer la circulación ferroviaria. La dependencia informó que ya se realizan peritajes para determinar las causas del descarrilamiento y precisó que las operaciones del sistema continúan con normalidad.

El nuevo incidente volvió a poner bajo atención uno de los sectores más sensibles de la Línea Z, ya que en esa misma zona ocurrió el 28 de diciembre de 2025 el accidente ferroviario que dejó 14 personas fallecidas y 109 lesionadas. A raíz de ese hecho, las investigaciones determinaron que la velocidad de operación debe ajustarse al tipo de servicio y a las características del trazado ferroviario. En la Línea Z, los trenes de pasajeros pueden circular hasta 111 kilómetros por hora en rectas, aunque el límite disminuye a 70 km/h y 50 km/h en curvas, mientras que los trenes de carga tienen una velocidad máxima autorizada de 70 km/h.

Hasta el momento, la Secretaría de Marina no ha informado si este nuevo percance estuvo relacionado con una falla mecánica, condiciones de la infraestructura o la operación del convoy. Los resultados de los peritajes serán los que determinen el origen del incidente. Mientras tanto, el nuevo descarrilamiento vuelve a colocar bajo escrutinio la seguridad de la Línea Z, uno de los ejes principales del Corredor Interoceánico que conecta Coatzacoalcos, Veracruz, con Salina Cruz, Oaxaca, y que forma parte de la estrategia logística para unir el Golfo de México con el océano Pacífico.