“Farmear aura” pasó de ser una expresión de internet a convertirse en una competencia presencial entre jóvenes que utilizan poses, gestos, bailes y movimientos para demostrar quién proyecta mayor seguridad, estilo o carisma. La tendencia, difundida principalmente a través de TikTok e Instagram, ya llegó a Veracruz y este 19 de agosto reunió a cientos de jóvenes en el Parque Juárez de Xalapa, donde 15 participantes compitieron en la primera batalla de este tipo realizada en la ciudad.

La expresión combina dos conceptos de la cultura digital. “Farmear” proviene del lenguaje de los videojuegos, donde farming describe la repetición de acciones para acumular experiencia, objetos o recursos; mientras que “aura” se utiliza en internet como una especie de puntuación imaginaria del carisma, presencia o capacidad de una persona para verse interesante sin aparentar demasiado esfuerzo. De ahí surgieron expresiones como “ganar aura”, “perder aura” o sumar “aura points”. El término comenzó a circular antes del fenómeno actual, (con referencias en memes, personajes de anime, deportistas y celebridades) y para 2024 ya se utilizaba en redes para calificar acciones consideradas particularmente “cool”.

El gran impulso internacional llegó en 2025 con Rayyan Arkan Dikha, un niño indonesio de 11 años que apareció bailando con gafas oscuras sobre la proa de una embarcación durante el Pacu Jalur, una tradicional carrera de botes de la provincia de Riau, Indonesia. Su equilibrio, expresión seria y movimientos relajados hicieron que usuarios comenzaran a presentarlo como el ejemplo perfecto de aura farming. El video se volvió mundialmente viral y sus movimientos fueron imitados por figuras como Travis Kelce y Steve Aoki, convirtiendo a Dikha en uno de los rostros más reconocibles del fenómeno, aunque él no inventó la expresión.

Pero no existe una coreografía oficial para “farmear aura”. Precisamente, la intención es proyectar seguridad y conseguir una reacción del público: pueden utilizarse caminatas exageradamente seguras, miradas intensas, poses, bailes, expresiones faciales o movimientos tomados de memes, videojuegos y celebraciones deportivas. En las batallas también aparecen referencias como el “mewing”, las poses “sigma” y el “six-seven”. Dos participantes se colocan frente a frente y alternan sus movimientos mientras el público (mediante aplausos, gritos y reacciones) funciona como una especie de jurado para decidir quién consiguió “más aura”.

Ese formato fue el que llegó el miércoles a la zona exterior del foro abierto del Ágora de la Ciudad, en el Parque Juárez de Xalapa. La primera batalla local reunió a 15 competidores, 13 hombres y dos mujeres, algunos con el rostro cubierto y otros caracterizados con elementos inspirados en Fortnite y otros videojuegos, mientras cientos de jóvenes observaron y grabaron las rondas. El ganador recibió 2 mil pesos. El encuentro muestra cómo una expresión nacida dentro de la cultura digital terminó transformándose en una actividad presencial: del concepto abstracto de acumular “puntos de aura” en redes, a competir directamente frente a un público para demostrar quién tiene mayor presencia.