El rechazo de padres y cuidadores hacia la orientación sexual de sus hijos durante la adolescencia puede elevar hasta ocho veces el riesgo de que intenten suicidarse durante la adultez temprana, de acuerdo con una investigación del Family Acceptance Project, afiliado a la Universidad Estatal de San Francisco. El estudio fue retomado durante el cine conversatorio organizado por Orgullo Xalapa A.C. y Cineclub Disidente Xalapa, realizado el martes 21 de julio en el Centro Recreativo Xalapeño, tras la proyección de la película Plegarias para Bobby, como parte de las actividades de cierre del Mes del Orgullo LGBT+.
Durante el diálogo posterior a la función, la Mtra. Silvia Susana Jácome García hizo referencia a las investigaciones que han analizado el impacto del rechazo familiar en la salud mental de adolescentes lesbianas, gays y bisexuales. En el conversatorio también participaron el Psic. Luis Alberto Claro Hurtado, el Rev. Pbro. Erick Cruz Hernández y la Rev. Imelda Bejar, quienes reflexionaron sobre las actitudes mostradas por la familia del protagonista y las consecuencias que puede tener la falta de aceptación en la vida de las personas de la diversidad sexual.
Uno de los estudios citados fue publicado en 2009 en la revista científica Pediatrics y encabezado por la investigadora Caitlin Ryan, directora del Family Acceptance Project. La investigación analizó a 224 adultos jóvenes lesbianas, gays y bisexuales, de entre 21 y 25 años, que habían compartido su orientación sexual con al menos uno de sus padres durante la adolescencia. Los resultados mostraron que quienes experimentaron altos niveles de rechazo familiar tenían 8.4 veces más probabilidades de haber intentado suicidarse; 5.9 veces más probabilidades de presentar altos niveles de depresión, además de un mayor riesgo de consumo de drogas ilegales y conductas sexuales de riesgo, en comparación con quienes crecieron en entornos familiares con bajos niveles de rechazo.
Las investigaciones posteriores del Family Acceptance Project han ampliado estos hallazgos y señalan que el rechazo familiar no se limita a actos de violencia o expulsión del hogar. Conductas como ridiculizar la orientación sexual o identidad de género de un hijo, impedirle relacionarse con otras personas LGBT, excluirlo de actividades familiares o intentar cambiar su orientación mediante terapias o prácticas religiosas pueden generar consecuencias duraderas en su bienestar emocional. En contraste, el proyecto también identificó más de 50 conductas de aceptación familiar que ayudan a disminuir el riesgo de depresión, abuso de sustancias y conducta suicida, además de fortalecer la autoestima y las relaciones familiares.
Aunque el estudio fue publicado hace más de una década, organisaciones especializados coinciden en que el problema continúa vigente. La Encuesta Nacional 2025 sobre la Salud Mental de los Jóvenes LGBTQ+, elaborada por The Trevor Project, encontró que el 36 % de los jóvenes LGBTQ+ consideró seriamente intentar suicidarse durante el último año y que el 10 % reportó haber realizado al menos un intento. Además, el 84 % manifestó haber deseado recibir atención en salud mental, aunque el 44 % no pudo acceder a ella. El informe también señala que las experiencias de discriminación, violencia y rechazo familiar continúan siendo algunos de los principales factores que incrementan estos riesgos.
Más allá de la historia retratada en Plegarias para Bobby, el conversatorio buscó generar una reflexión sobre el impacto que tienen las acciones cotidianas de las familias en la vida de las personas LGBT. La evidencia científica coincide en que la aceptación familiar no solo fortalece los vínculos afectivos, sino que puede convertirse en uno de los principales factores de protección frente a la depresión, las conducta suicida y otros problemas de salud mental, por lo que los panelistas subrayaron la importancia de promover espacios de diálogo, información y acompañamiento para reducir el estigma y construir entornos más seguros para niñas, niños y jóvenes de la diversidad sexual.

