La presidenta Claudia Sheinbaum negó este viernes 14 de agosto que exista una “lista negra” de periodistas y medios críticos, luego de la polémica generada por un análisis presentado por Luisa María Alcalde en Palacio Nacional. El material mostró nombres de comunicadores, medios, políticos y organizaciones como parte de un supuesto “ecosistema digital” que, de acuerdo con la exposición, participa en la generación y amplificación de contenidos críticos hacia el Gobierno y la Cuarta Transformación. Sheinbaum aseguró que el ejercicio buscaba explicar el funcionamiento de las redes sociales y no identificar personas para censurarlas.
La presentación se realizó durante el espacio gubernamental “Derecho de Réplica”. Entre los periodistas y comentaristas exhibidos aparecieron Carlos Loret de Mola, Leticia Robles de la Rosa, Luis Cárdenas, Lourdes Mendoza y Héctor de Mauleón, además de medios, organizaciones y figuras políticas. El esquema atribuía a distintos perfiles funciones dentro de la generación, difusión y amplificación de mensajes críticos hacia la 4T, lo que provocó cuestionamientos por el uso de un espacio oficial para identificar públicamente a comunicadores y opositores.
Ante las críticas, Luisa María Alcalde rechazó haber elaborado una lista de periodistas “enemigos” o una “lista negra” y sostuvo que se trató de un análisis para explicar cómo funciona un ecosistema digital y cómo determinados contenidos alcanzan mayor difusión. La funcionaria negó además que la exposición tuviera como objetivo acusar a los periodistas y medios mencionados de financiar bots o formar parte de una operación ilícita. Sheinbaum respaldó este viernes esa explicación y aseguró que las personas señaladas pueden continuar expresándose libremente.
La exposición también provocó reacciones entre algunos de los periodistas incluidos. Paola Rojas denunció que, después de aparecer en el material, comenzó a recibir ofensas y ataques personales en redes sociales, algunos relacionados con su familia y episodios de su vida privada. Por su parte, Joaquín López-Dóriga cuestionó públicamente a Alcalde y la emplazó a explicar frente a frente los señalamientos. Las reacciones se han centrado principalmente en las consecuencias que puede tener que comunicadores críticos sean identificados desde un espacio gubernamental.
La polémica también llegó al terreno político, donde integrantes de la oposición calificaron la presentación como un posible mensaje de intimidación, mientras el Gobierno rechazó cualquier intención de censura o persecución. Hasta ahora, lo comprobable es que el material sí identificó públicamente a periodistas, medios y figuras políticas dentro de un esquema de difusión de contenidos críticos; denominarlo una “lista negra” o una lista de “enemigos” corresponde a la interpretación de sus críticos, algo que tanto Alcalde como Sheinbaum niegan.

