Las 55 federaciones nacionales que integran la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA) aprobaron por unanimidad respaldar un posible boicot a las competiciones organizadas por la FIFA, incluido el Mundial, si el organismo presidido por Gianni Infantino continúa con su propuesta de crear FIFA Forward Enterprise, una nueva empresa destinada a gestionar y comercializar parte de los derechos económicos de las competiciones internacionales. La decisión fue adoptada durante una reunión extraordinaria de la UEFA y representa el mayor desafío político al proyecto impulsado por la FIFA.
El proyecto FIFA Forward Enterprise contempla la creación de una empresa independiente encargada de administrar y comercializar activos comerciales relacionados con las competiciones de la FIFA, incluyendo derechos audiovisuales, patrocinios, licencias y otras fuentes de ingresos. La propuesta también abre la posibilidad de incorporar inversionistas externos mediante la venta de una participación minoritaria en esa nueva entidad. La FIFA sostiene que el objetivo es incrementar los recursos destinados al desarrollo del fútbol mundial, mientras que la UEFA considera que el modelo representa una privatización parcial de activos que forman parte del patrimonio del fútbol internacional.
El presidente de la UEFA, Aleksander Čeferin, manifestó su rechazo al proyecto y sostuvo que «no le corresponde a la FIFA vender el fútbol». Las 55 federaciones europeas respaldaron esa postura al considerar que la creación de FIFA Forward Enterprise modificaría el modelo de gobernanza del fútbol internacional y permitiría que inversionistas privados influyan en la explotación comercial de los principales torneos. Como medida de presión, la UEFA acordó que, si la FIFA mantiene el proyecto en sus términos actuales, las selecciones nacionales europeas dejarían de participar en las competiciones organizadas por el organismo internacional. La UEFA también recordó que las 211 federaciones miembro de la FIFA tienen como fecha límite el próximo 19 de septiembre para pronunciarse sobre la iniciativa, de acuerdo con una carta enviada por Gianni Infantino y revelada por diversos medios internacionales.
Hasta el momento, la FIFA no ha anunciado cambios en su propuesta y mantiene la intención de continuar con el desarrollo del proyecto. El organismo ha defendido que la iniciativa busca generar mayores ingresos para fortalecer programas de desarrollo, infraestructura y apoyo financiero a las federaciones nacionales mediante el programa FIFA Forward. Sin embargo, la oposición de la UEFA representa un obstáculo significativo, ya que Europa concentra algunas de las selecciones, ligas y competiciones con mayor impacto deportivo y comercial a nivel mundial.
De concretarse el boicot, la medida afectaría a torneos como la Copa Mundial de la FIFA, el Mundial Femenino, los campeonatos juveniles y otras competiciones organizadas por el organismo internacional, lo que abriría uno de los mayores conflictos institucionales en la historia reciente del fútbol. Por ahora, la decisión de la UEFA constituye una advertencia política condicionada a que la FIFA mantenga el proyecto sin modificaciones, por lo que las negociaciones entre ambos organismos serán determinantes en las próximas semanas.

