El gobierno de Estados Unidos reconoció este viernes 7 de agosto la cooperación de la administración de Claudia Sheinbaum en el combate al narcotráfico, aunque advirtió que los cárteles continúan representando un problema y que todavía queda trabajo por hacer. Michael Gonzales, subsecretario adjunto de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley del Departamento de Estado, aseguró durante una conferencia virtual que habrá una “colaboración muy cercana” con las autoridades mexicanas, luego de que Washington anunciara esta semana recompensas que, en conjunto, superan los 100 millones de dólares por información que permita capturar a líderes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
La postura estadounidense se produce en medio de una mayor presión de Washington contra los grupos criminales mexicanos. El Departamento de Estado sostuvo que el gobierno de Donald Trump está dispuesto a utilizar “todas las herramientas” disponibles para proteger a Estados Unidos y combatir a las organizaciones que considera narcoterroristas. Al mismo tiempo, reconoció las acciones emprendidas por la administración de Sheinbaum, aunque puntualizó que los problemas relacionados con el narcotráfico persisten.
Las declaraciones ocurren también después de que el director de la DEA, Terry Cole, reconociera esta semana el trabajo del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, y advirtiera que Estados Unidos continuará persiguiendo a integrantes y colaboradores de organizaciones criminales. La postura forma parte de una estrategia estadounidense que ha endurecido el tratamiento de los cárteles mexicanos y aumentado la presión para profundizar la cooperación bilateral en seguridad.
Desde México, Sheinbaum reiteró este viernes que su gobierno mantendrá la cooperación con Estados Unidos, incluso con el Comando Sur cuando corresponda, pero bajo el principio de respeto a la soberanía nacional. La presidenta explicó que la colaboración militar mexicana se ha desarrollado tradicionalmente con el Comando Norte, aunque pueden existir actividades específicas con otras instancias estadounidenses. Frente a este escenario, volvió a establecer como límite que cualquier coordinación se realice “sin subordinación”.
Las declaraciones muestran que la seguridad y el combate a los cárteles seguirán como uno de los principales temas de la relación entre México y Estados Unidos. Mientras Washington anticipa una colaboración más estrecha y mantiene la presión mediante recompensas y acciones contra líderes del narcotráfico, el gobierno de Sheinbaum ha reiterado que está dispuesto a ampliar la coordinación y el intercambio de información, pero sin permitir operaciones de fuerzas estadounidenses en territorio mexicano. La presidenta ha insistido en que cualquier estrategia conjunta deberá realizarse bajo el principio de cooperación sin subordinación y respeto a la soberanía nacional.

